Asistencia Social: No Contributivo

La Asistencia Social está vinculada en principio a la condición de vulnerabilidad del receptor de la misma y se manifiesta en el otorgamiento de transferencias directas a hogares y personas, y subsidios al consumo, con el objetivo de alcanzar ciertas metas sociales o proteger a determinados grupos de población. Estas intervenciones fueron concebidas como una forma de ofrecer condiciones mínimas a aquellos que se encontraban en situación de pobreza, a la vez que se les incluía como participantes de programas orientados a elevar su nivel de desarrollo humano.

Dichas acciones estarían constituidas por un conjunto de programas dirigidos fundamentalmente a la población en situación de pobreza, cuyo objetivo sería otorgar Asistencia Social a los más pobres mediante programas de transferencias de recursos, que podrían ser condicionadas o no condicionadas. Al considerar que el logro de objetivos en materia social debía ser no sólo responsabilidad del Estado y las organizaciones de la sociedad civil, sino también de los propios participantes, las autoridades iniciaron a finales del 2004 la transferencia monetaria condicionada (TMC) Comer es Primero (CEP) y en 2005 el Incentivo a la Asistencia Escolar (ILAE). En septiembre del 2005, mediante el Decreto No. 536-05, el Poder Ejecutivo crea el Programa Solidaridad, que unificó a CEP y el ILAE.

La creación de Solidaridad como programa de transferencias monetarias condicionadas, constituyó una reforma conceptual en la forma de gestión y operación del pilar de la Asistencia Social. De la forma tradicional, esto es, la entrega de subsidios o ayudas no focalizados y sin corresponsabilidad, se pasó a un nuevo esquema, focalizado en los más pobres, orientado no sólo a aumentar su capital humano, sino también a darles un sentido de participación e inclusión, en la medida en que los hacía corresponsables de los logros de los objetivos del Programa.

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